PABLO PACI

 Pablo Paci

Arquitecto Sinapsis Studio


Cómo implementar BIM en un estudio de arquitectura

Para implementar BIM en un estudio arquitectura, se deben seguir ciertos pasos referentes a cualquier cambio tecnológico. Pero por sobre todas las cosas se debe re-organizar la metodología de trabajo, y la sistematización.


La manera de pensar de los arquitectos desde la aplicación de la geometría cartesiana se ha basado fundamentalmente en la separación, o partición de las estructuras tridimensionales, o multidimensionales, en dos dimensiones. Los planos de trabajo, y un montón de escritos, o memorias descriptivas también bidimensionales, cargadas de información. Esto ha generado toda una escuela de "pensadores deconstructivistas-reconstructivistas", es decir, arquitectos que "deconstruyen" las dimensiones de un edificio, de una arquitectura material, a particiones planares, y escritas, que luego deben ayudar a reconstruir de modo material, en la obra propiamente dicha.

Siglos de escuela cartesiana, han logrado que las mentes de muchos de nosotros, se sientan más cómodas con esta deconstrucción conceptual, y cueste retomar la naturaleza de la Arquitectura como tal. Con sus tres dimensiones espaciales, con sus tiempos, con su mantenimiento, con su información... todo en un sólo objeto o elemento. Hoy, el BIM.


Este cambio en la manera de pensar, comienza por la capacitación en el software. Paralelamente se deben entender los conceptos de este cambio de paradigma.


La sistematización y protocolización de las maneras de hacer las cosas es fundamental. Ponernos de acuerdo, en cómo hacer las cosas dentro del estudio, mediante normativas propias, que nos permitan también, comunicarnos en el lenguaje clásico del dibujo técnico (el cual desaparecerá probablemente dentro de pocos años reemplazados por modelos BIM, virtuales, en lo que sea que venga después de las tablets).


Los protocolos son fundamentales para llevar adelante la misión de comprender de qué hablamos cuando hablamos de BIM.


El trabajo mediante sistemas grupales, Teamwork, por ejemplo, son fundamentales para ganar rentabilidad y productividad. Todos los profesionales compartiendo un mismo modelo, en el cual se carga de información constantemente y se actualiza automáticamente, permite una potencia de trabajo brutal. Estar en red, estar On Line, permite la colaboración de manera fluida.


Mi experiencia en BC Estudio Architects:


El estudio de arquitectura internacional de Javier Barba, (www.greenarchitecture.com), necesitaba resolver algunos inconvenientes de flujo de información, para poder potenciar al máximo el uso de las herramientas con las que contaban. Entre ellas, la más importante, Archicad, el BIM de Graphisoft.


La implementación se hizo de manera paulatina, primero generando una re-capacitación, o perfeccionamiento en algunos items en los que hacía falta, investigación de otros en los que fuimos aprendiendo paralalelamente, y la implementación directa arrancando de cuajo algunas prácticas no del todo convenientes para el "BIMer" cómo puede ser el vicio de seguir haciendo algunas cositas con CAD.


Una de las grandes discusiones, con todo aquél que deriva del CAD, es la "manía de la línea". Implementar el BIM, prácticamente erradica la línea, la polilínea, el hatch, y el trim. Antiguas usanzas de Grecia, llevadas al ordenador. A tal punto, en el que se ha llegado casi a prohibir el uso de las tramas, para evitar rehacer el trabajo, una y otra vez, con cada corrección que haya que realizar.


Hoy, podemos hacer un proyecto enteramente en BIM, en un modelo único, en mucho menos tiempo del que hubiéramos soñado, y con la misma calidad. Pero fundamentalmente, lo relativo, y lo importante es que hablamos de calidad en menos tiempo, con menos errores, y más productividad.


Pasos del CAD al BIM.

- Eliminar todo vestigio de CAD en el estudio. Desinstalar todos los CAD vectoriales que anden por allí. Intentar recuperar el dinero de las licencias...aunque esto no lo veo probable...


Si bien esto es un poco drástico, y en general no es viable debido a que ante una necesidad urgente de resolver cosas, en la etapa de transición del CAD al BIM, puede ser necesario "salir del paso" rápidamente mediante los sistemas que uno está familiarizado en utilizar. Un cliente no puede esperar un trabajo más tiempo sólo porque estamos aprendiendo una nueva herramienta, a no ser que sea una exigencia de él mismo.

- Capacitación en el software adoptado. Muchas horas de capacitación.


La capacitación es fundamental. Pero no sólo aprender a utilizar el nuevo software, sino aprender la nueva modalidad de trabajo, la nueva sistematización, la re-conceptualización, y las nuevas maneras de hacer, nuevas prácticas, y mejores prácticas. Esto lleva un tiempo de adaptación, no sólo por la necesidad de muchas horas de uso del software, sino la comprensión de un cambio de manera de actuar frente a un proyecto BIM.

- Una persona deberá tomar las riendas como "BIM Manager". Adoptar protocolos, aunque consensuados, pero bien dirigidos.


Este punto es de especial importancia. En todo trabajo alguien debe liderar el cambio, y de alguna manera generar la adopción de una nueva modalidad de trabajo, pero manteniendo la modalidad de trabajo de un estudio de arquitectura (u otra profesión) ya conformado. Un estudio cualquiera, ya tiene su modus operandis, que debe ser respetado, y potenciado con las nuevas prácticas BIM.


La generación de protocolos de actuación, son fundamentales para el movimiento interno de los profesionales, y también nuevos protocolos con los colaboradores.


Esta sistematización no puede realizarse de la noche a la mañana, ni en un mes. Se debe generar una práctica paulatina de la implantación del BIM, generando nuevas modalidades adaptadas, pero que deben tener la flexibilidad suficiente para ir cambiando en la medida que haga falta.


El orden es fundamental en cualquier método de trabajo, pero en BIM, hay especial interés en diferentes convenciones a adoptar, como por ejemplo la denominación de los archivos, de las capas, etc.


Con la capacidad del BIM de trabajar en equipo en un único archivo, mediante, por ejemplo el TEAMWORK o lo que se denomina la práctica integrada, la función del BIM Manager es fundamental en cuanto que hay que definir protocolos de actuación comunes para todos los actores, ya que utilizarán un único archivo al que irán modificando las partes para conformar un todo. Esto implica una coordinación, y protocolización pero tiene la gran capacidad de que todos los usuarios se enteran automáticamente de los cambios que los demás están haciendo en el Modelo BIM. Se ve crecer literalmente el edificio con los aportes de todos.

- Intentar pensar de modo BIM. Es decir, intentar preconstruir el proyecto que tenemos en la cabeza, en un BIM.


La manera de trabajar en BIM parte desde la propia conceptualización espacial de la arquitectura o construcción que estemos proyectando, por lo que comenzar desde el 3d, implica saltarse el paso de fraccionar la información en planos de planta, de secciones y alzados. Esto ser reemplaza por un paseo virtual por un edificio preconstruido, el cual estaremos verificando en tiempo real, desde todos sus puntos de vista.

- Realizar un primer proyecto enteramente en BIM, sin siquiera un sólo detalle de CAD.


Comenzar, largarse de cabeza al BIM, en un proyecto real, el que exija definir y documentar todo lo que necesariamente habrá que resolver para dar respuesta a un cliente real, nos permite un grado de exigencia muchísimo mayor que si lo hiciéramos por ejemplo, con un antiguo proyecto que ya tenemos resuelto. Aunque esta última práctica sirve para encontrar los errores en el proyecto antiguo...y eso deprime...

- No volver a tener una recaída al CAD.


Con una buena implantación, hace que nos hagamos BIMadictos. Es decir, no podremos regresar a las prácticas de CAD tradicionales. El BIM nos ofrece tanto, que al principio nos costará un poco, pero luego, será como dejar la Ferrari para regresar al Panda...

- Hacerse la pregunta que todos se hacen luego de ser BIMers: ¿No entiendo por qué la gente no usa BIM desde la universidad?... y recuerdan las horas de cortar y pegar en el PFC... (cae una lágrima).


Cuando el final de la implantación, en un par de semanas de trabajo BIM, se logra realizar una entrega de un edificio completo, trabajando 7 personas en el proyecto, todas a las vez en un único modelo, se imprimen los rendes, se plotean los detalles constructivos extraídos del propio modelo, se actualizan los alzados y secciones en un sólo click, se llega en poco tiempo a un "producto" terminado sin errores, o muy pocos, la gente siempre, indefectiblemente se dan cuenta que hasta ese momento, habían perdido el tiempo. Mucho tiempo. De ahí, las lágrimas.

Pero es momento de sonreír.

BIM o no BIM, esta es la cuestión.


Por Arq. Pablo Paci

www.sinapsisstudio.com

bimable.wordpress.com